Cómo afrontar un cliente que pone la crisis como excusa

Ay ay ay amigos…. la crisis ha matado la creatividad de los caraduras para dar excusas… y me pongo al teclado, melodramáticamente, y mientras leo algún que otro correo electrónico indignante, caigo en la siguiente reflexión ¿es que la crisis es la excusa para todo? Que asco, porque sea verdad o no, se utiliza ya de una forma generalizada, y tristemente, es la excusa generalizada, porque la crisis está ahí.  Veamos algunos ejemplos de cómo “la crisis” ya es una tendencia, en frases reales que he escuchado que, o son mías, o he leído a personas de mi entorno cercano:

" ¿1000 euros? ¡pero si estamos en crisis! No puedo aceptarlo! Cuelgo! " Dramatización

” ¿1000 euros? ¡pero si estamos en crisis! No puedo aceptarlo! Cuelgo! ” Dramatización del momento en el que un cliente caradura utiliza la crisis como excusa para no pagar

  • No puedo desarrollar mi carrera por la crisis, porque me veo obligado a aceptar encargos mediocres y malpagados para subsistir. 
  • No encuentro trabajo por la crisis, porque para las pocas ofertas que hay, hay más competencia.
  • No puedo pagarte porque la crisis nos afecta a todos. 

Y he dicho antes “asco” porque creo que “la crisis” es una tendencia, y es que como tendencia, hace que se implante a todo el mundo, a los que la sufren y a los que no, y es a este último grupo de personas, los caraduras de siempre, los que están haciendo “falsear” el concepto de crisis, y que como siempre, evidencian que crisis hay, pero no para todos. Entonces…

+ Cuando un cliente te dice que no te puede pagar por la crisis… ¿es mentira?

Pues para responder tendremos que ver qué grado de conocimiento tenemos sobre ese cliente. Un cliente (basado en hechos reales) que te cita en su casa-palacio / ático -dúplex / oficina corporativa con plantillas de más de 6 empleados mientras te muestra su iPad recién comprado, y su iMac recién desembalado, con facturas de él como pagador, mientras te regatea un pago a un presupuesto previamente aceptado menor a 1000 euros, sí, para mí, ES UN MENTIROSO, o como poco, un caradura. En todo caso la crisis, si le afecta, lo hace de forma positiva, porque puede pagar menos abusando de que las empresas están bajando los precios para competir y adaptarse al mercado.

Dramatización de esa escena típica en casa de un cliente caradura: "la crisis nos afecta a todos, tienes que comprenderlo"

Dramatización de esa escena típica en casa de un cliente caradura: “la crisis nos afecta a todos, tienes que comprenderlo”

Por el contrario, cuando un cliente es ya conocido, que te ha ido encargando cosas “cuando las cosas iban bien” -perdón por la redundancia- y ahora sabes que le va a costar pagarte los servicios, pero adquiere contigo un compromiso de pago, aunque sea de 30 ó 40 euros al mes, a ese cliente, no sólo tienes que trabajar para él si te es posible, sino que además se merece un abrazo y darle ánimos, y las gracias, porque de lo poco que le llega, te está dando un trozo. Yo lo pasé muy mal cuando emprendí, y a todos que se portaron bien conmigo, y me flexibilizaron los pagos, son mis proveedores de confianza hoy.

+ Y si no sé “de qué va el cliente” ¿Qué hago?

Hay otro grupo de clientes: los desconocidos. Son aquellos que acuden a nosotros, a la oficina de los proveedores de servicios o vendedores de productos, y dicen no poder afrontar un presupuesto debido a la crisis. ¿Qué hacemos con ellos?

Mi recomendación, es por una parte, ser flexible en los pagos. No vamos a demonizar a todo el mundo y vamos a dar una oportunidad, que todos nos la merecemos, pero al igual que el cliente nos pide un compromiso, ya sea bajando el precio o espaciando el pago, nosotros también debemos de exigírselo. Si un cliente viene de nuevo a nuestra empresa, y no lo conocemos, y dice no poder hacer frente a pagos grandes, pues intenta que tu prestación de servicios sea escalonada, no firmes de golpe un presupuesto de 1500 euros a pagar por cuotas de 30 euros al mes, porque los caraduras, entienden este “trato” como una forma de pedir cambios ilimitados hasta el fin de los días, y un mal cliente, lastra el buen funcionamiento de una empresa, perjudicando a otros clientes, así que recomiendo evaluar a ese cliente y su verdadero compromiso, ofertándole las cosas poco a poco. Si quiere hacer un logo, y vamos a cobrarle por el mismo 100 euros, podemos poner dos pagos de 50€, y no empezar el siguiente encargo hasta la finalización del mismo. Creedme que si es un cliente de calidad, que actúa con buena intención, contándote la verdad, satisfará el pago en las fechas acordadas, y te dará las gracias por comprender su situación y adaptar tu producción a su ritmo de pago, y tú podrás empezar a trabajar con él de forma más fluida en siguientes encargos, en una relación que irá a más. Se trata sencillamente de respetar un acuerdo. No olvidéis que un cliente al que ayudas, en los malos momentos, es un cliente que normalmente, estará fidelizado de por vida.

Un cliente que se quiera aprovechar, te mareará hasta el infinito con el pago de esos 50€, intentará decirte que tiene mucha prisa con todo y te meterá entre pago y pago mil conceptos más, con el resultado de tener una relación tensa, un trabajo que te costará afrontar y que cuando lo veas en tu portfolio de trabajos realizado, te de hasta coraje verlo. Tened en cuenta, que los clientes que hacen eso, saben normalmente cúanto cuesta el trabajo y no eres la primera víctima, y que los caraduras son esos primeros clientes de emprendedores “amateurs” que buscan chupar la sangre al máximo a los proveedores.

Espero que os sirvan estos consejos, sobre todo porque ahora, con la crisis y la escasez de empleo, muchas personas se ven obligadas a ser autónomas, y no es lo mismo tener un sueldo que cobrarle a los clientes, y por falta de experiencia, los nuevos emprendedores tienen que lidiar con una habilidad que nunca antes habían desarrollado (exigir el cobro) en una situación en la que se confunden los clientes caradura y los clientes profesionales. Me llegan muchos correos de jóvenes diseñadores, que empujados por la misma crisis que me empujó a mí en 2007 a emprender, se lanzan a buscar clientes, y muchos saben hacer su trabajo, pero no saben cómo comportarse con los clientes, o cómo manejarlos. Este post va dedicado a vosotros🙂

7 comentarios en “Cómo afrontar un cliente que pone la crisis como excusa

    • Muchísimas gracias Javier, yo sólo quiero compartir mis conocimientos con el máximo de gente posible. Como cuento mucho en el blog, me costó mucho emprender, y me encontré en ese camino con clientes muy tóxicos y otros que han terminando siendo casi amigos. Ahora hay tanta gente emprendiendo, pero sin tablas ninguna de negociación, que son el caldo perfecto del que los clientes caraduras se alimentan, y hay que estar prevenidos! Gracias por comentar!

    • Gracias Jorge por pasarte y comentar. Hoy “la crisis” es la excusa barata para todo. Me falta por escuchar “te dejo porque España está en crisis” ¡qué seguro que alguien lo ha usado ya! Lo triste del mileurismo actual, es que es vendido muchas veces como privilegio, por los mismos que malpagaban antes y que la “crisis” les ha beneficiado en su excusa. Han pasado de ser mapagadores, a casi “mecenas” del asalariado! Vergonzoso!

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