A fuerza de nombrarla tanto… crece (la crisis)

>Es cierto que estamos en crisis, pero hay un sector muy importante de la población que ni la ha vivido ni la va a vivir, y son estas personas las que con sus consumos rutinarios pueden ayudar a que la economía española, europea, y mundial, no se estanque.

Hay otra verdad, y es que a fuerza de hablar de un mal, de mal pasa a apocalipsis. He considerado importante dejaros este texto que me envía mi amiga Natalia, para compartirlo con vosotros.

“Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora mayor que
tiene dos hijos, uno de 19 y una hija de 14.
Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los
hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:
‘No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va
a sucederle a este pueblo’.
El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una
carambola sencillísima, el otro jugador le dice:
‘Te apuesto un peso a que no la haces’. Todos se ríen. El se ríe.
Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué
pasó, si era una carambola sencilla, Y él contesta:
‘es cierto, pero me he quedado preocupado de una cosa que me dijo mi
madre esta mañana
sobre algo grave que va a suceder a este pueblo’.

Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa,
donde está con su mama, feliz con su peso y le dice :
Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.
¿Y por qué es un tonto?,
Porque no pudo hacer una carambola sencillísima, según él preocupado con
la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va
a suceder en este pueblo.

Y su madre le dice:
No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen.

Una pariente que estaba oyendo esto y va a comprar carne y le dice al
carnicero:
‘Deme un kilo de carne’, y en el momento que la está cortando, le dice:
Mejor córteme dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo
mejor es estar preparado’.

El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un
kilo de carne, le dice:
‘mejor lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy
grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas’.
Entonces la vieja responde:
‘Tengo varios hijos, mejor deme cuatro kilos…’
Se lleva los cuatro kilos, y para no hacer largo el cuento, diré que el
carnicero en media hora agota la carne, mata a otra vaca, se vende toda y
se va esparciendo el rumor.
Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo, está esperando que
pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la
tarde.
Alguien dice:
¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo?
¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!
Sin embargo, dice uno, a esta hora nunca ha hecho tanto calor.
Pero a las dos de la tarde es cuando hace más calor.
Sí, pero no tanto calor como hoy.
Al pueblo todos alerta, y a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito
y se corre la voz:
‘Hay un pajarito en la plaza’. Y viene todo el mundo espantado a ver el
pajarito.
Pero señores, dice uno siempre ha habido pajaritos que bajan aquí.
Sí, pero nunca a esta hora.
Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos
están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.
Yo sí soy muy macho, grita uno. Yo me voy.
Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y
atraviesa la calle central donde todo el pueblo lo ve.
Hasta que todos dicen:
‘Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos’.
Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los
animales, todo.
Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice:
‘Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa’, y
entonces la incendia y otros incendian también sus casas.
Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en
medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, le dice a su hijo que
está a su lado:
¿Viste m’hijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?

Esto es lo que en sociología llaman “la profecía autocumplida” o “el
efecto Pigmalión“.

Por eso:
· No hagas caso del rumor.
· No seas un instrumento para crear el caos.
· Lo negativo atrae a lo negativo
· Sé POSITIVO.
· Tratemos de construir con visión de futuro y no de destruir lo que
tenemos…

Un comentario en “A fuerza de nombrarla tanto… crece (la crisis)

  1. >Qué buena la historia, no se puede negar que las cosas van mal pero tampoco hay que volverse paranoico.Hace poco lei una frase de Einstein que viene mucho al caso: "Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo."Noto que se menciona demasiado a la crisis precisamente en slogans: "ríase de la crisis", "¿quien dijo crisis?", "precios anti-crisis", etc… es excesivo, el otro día tenía 3 folletos en el buzón que mencionaban a la crisis, y por la calle todos los anuncios de bancos también lo mencionan, y llega a resultar cansino. A parte, no me parece una buena estrategia intentar vender algo mencionando precisamente las dificultades que estamos pasando xD mejor no que no nos lo recuerden porque entonces es cuando nos asustamos y no gastamos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s